viernes, 11 de abril de 2014

"VIVENCIAS DE UNA MADRE"

¡Buenas tardes!

Hoy queremos compartir con todos vosotros una entrevista que hemos realizado a una madre, la cual ha vivido de cerca lo que es una enfermedad mental, ya que su hijo la padece. Nos gustaría agradecer su colaboración, puesto que es de admirar que pueda explicarlo y abrirse hacia nosotras contándonos su experiencia, dejando atrás el estigma que recae sobre la salud mental.
Si alguno de vosotros se siente identificado con esta situación, y se le apetece compartirla con nosotros, agradeceremos su colaboración y será respetado y apoyado en todo momento.
Hemos entrevistado a una madre con un hijo adoptivo de 23 años diagnosticado de esquizofrenia paranoide, el cual actualmente se encuentra viviendo en un piso tutelado.

Antes de empezar, queremos agradecerle que haya querido colaborar con nosotras, ya que sabemos que no es fácil recordar momentos que para ella han sido duros.


1.  ¿Qué es para ti el referirnos al estigma de la enfermedad mental?
Para mí es el rechazo o quedarse de lado, simplemente por el hecho de ser diferente a los demás. Es algo que sobretodo he notado en la etapa escolar de mi hijo.

2.    Háblanos sobre la enfermedad que padece tu hijo.
Para empezar, mi hijo nació con síndrome de abstinencia y pasó sus primeros meses de vida en un entorno descuidado, de abandono… Eso ya conlleva a una serie de complicaciones...
Él padece esquizofrenia paranoide, y ésta se caracteriza por sufrir unos brotes de agresividad que nos llaman la atención. Además, hay épocas en las que no responde a ningún tipo de estímulos, ni de alegría ni de tristeza. También, cabe resaltar que la mayoría de las veces no empatiza con los demás.
Hay que decir, que si él toma correctamente su medicación y va a sus visitas con el psiquiatra es una persona muy correcta y puede llevar a cabo una rutina de vida normal.

3.    ¿Qué supone para ti la enfermedad que padece tu familiar?
Los momentos en los que mi hijo está bien no existe ningún problema, es una persona cariñosa, con la qué se puede hablar y compartir buenos momentos.
Los problemas llegan cuando él tiene algún tipo de brote… Yo ya estoy acostumbrada, sé vivir con ello, los que peor lo llevan son sus hermanos, ya que el primer día que ocurre algo lo aceptan y lo dejan pasar, pero siempre hay un segundo y un tercero… Y entonces, empiezan a haber malos rollos, lo que conlleva a un trastorno familiar.
En este tipo de situaciones, lo que supone para mí es un gran esfuerzo, sobretodo emocional, para mediar entre ellos, ya que somos mi marido y yo los que nos encontramos en el medio de la problemática. Des de bien pequeño hemos tenido mucha dedicación hacia él…

4.  ¿Cómo te diste cuenta de que tu familiar padecía una enfermedad mental? ¿Qué cambios notaste? (respecto a su actitud, el día a día…)
Cuando era pequeño nos llamaba la atención que era un niño que no entendía las cosas, tú le explicabas y él al minuto siguiente estaba haciendo aquello que le habías dicho que estaba mal. Aquí, surgió en nosotros una “señal de alarma” ya que veíamos que una vez podía pasar, pero que pasara siempre no era del todo normal.
Cuando iban pasando los años veíamos en él conductas un tanto agresivas, y eso fue seguido de problemas escolares. Hasta que llegó el día que tuvo una pelea de niños con uno de sus compañeros y tomó una conducta muy agresiva… Le rompió la nariz… En este momento, decidimos cambiarlo de colegio para ver si así se solucionaba el problema, pero a partir de ahí todo fue a peor…Incluso, un día se escapó de casa; ese día lo recuerdo como si fuera ayer y aún recuerdo lo mal que lo pasé, es algo que no puedo explicar con palabras.

5.   ¿Has ocultado alguna vez la enfermedad que padece tu hijo? ¿Por qué? Si / No / A veces (poner la respuesta directa).
Sí, por lo que hablábamos antes… Porque mucha gente al enterarse del problema de mi hijo ya lo trataba diferente, y sobretodo en el colegio… Los niños en esas épocas no entienden y pueden llegar a ser muy crueles.
Además, he tenido algún que otro conocido que por ciertas circunstancias ha dejado de hablarnos simplemente porque nuestro hijo tiene un problema de salud mental.

6.   ¿Ha estado, tu familiar, alguna vez ingresado en un centro psiquiátrico?
Si la respuesta anterior ha sido afirmativa… ¿Cómo has vivido el ingreso de tu familiar?
Bueno… sí, mi hijo ha estado ingresado una vez en un psiquiátrico, solo durante 20 días y hace 3 años.
Pero hay que decir que ha pasado por varias instituciones, psiquiatras, psicólogos, asistentes sociales… Actualmente, está viviendo en un piso tutelado (por segunda vez, ya que la primera no salió bien) y está vinculado a un CSM.
 La verdad, es que la situación del ingreso la llevé muy mal, ya que me lo tomé como un fracaso personal por no saber controlar la situación, pero tú misma te das cuenta de que es lo mejor para él, ya que no tienes más recursos para solucionarlo. Tampoco supe asumir muy bien las primeras veces que tuvimos que ir a un psiquiatra para pedir ayuda… Era todo muy extraño… No sabía cómo afrontarlo, y verlo a él sufriendo todavía me hacía sentir más impotente y mal. Te cuestionas si realmente ha sido culpa tuya, y si le estás haciendo un bien a tu hijo de verdad o no. Tengo que reconocer, que cuesta muchísimo llevar a tu hijo al médico, sabiendo interiormente que lo van a ingresar, y que vas a estar unos días sin verlo y sin poder tocarlo. Lo más duro para mí, fue el día que fuimos a visitarlo por primera vez… Sus rasgos de tristeza “me partieron en dos”, me entraron ganas de acabar con todo aquello, llevármelo de allí y aguantar el chaparrón en casa.

7. ¿Cómo te ha apoyado/a tu entorno más cercano (familia, amigos…)? (nos referimos a todo el proceso de la enfermedad).
La verdad es que lo han aceptado bastante bien, menos en los momentos de tensión, como he explicado antes, mis otros hijos muchas veces no lo han llevado bien, ya que han tenido varios enfrentamientos, por cosas que muchas veces podían parecer una tontería.
Y por parte de los amigos… Hay de todo, unos se lo tomaron con total normalidad, otros… Como también he dicho antes incluso nos dejaron de hablar.
Entre todos hemos intentado hacer que se sienta cómodo…

8.  ¿Cómo notas el rechazo de la sociedad hacia tu familiar por el hecho de padecer un problema de salud mental?
Simplemente… ¡Las miradas! Creo que es una de las cosas que más duelen… Además de las palabras y los rechazos que ha encontrado tanto él como nosotros.
La verdad, es que quieras o no, se cierran puertas, y muchas. La gente todo lo que salga un poco de la normalidad, ya lo tacha de diferente y queriendo o no, lo excluye de su entorno.

9.  ¿Qué le dirías a una familia que se encuentra en tu misma situación? (consejos….)
Primero de todo, les diría que aceptarán la situación. Bastantes barreras pone a la sociedad a estas personas, como para que además no se sientan apoyados por sus propios familiares. Además, el hecho de aceptarlo les ayudará a buscar ayuda lo antes posible y así poder llegar a un diagnóstico y una solución.
También, creo que es importante, el hecho de buscar apoyo, no cerrarse en banda… No avergonzarse, aunque a veces yo misma lo haya hecho, sé que no es lo ideal.
Buscar información, eso también es importante. Pero siempre, información real, de un profesional o de alguien que conozca el tema, no dejarse llevar por los comentarios de la gente, ya que pueden llegar a ocasionar mucho daño.
Y sobretodo… No desesperarse. Siempre existe solución. Ver en todo momento lo que es mejor para su familiar y pensar en ellos y solo en ellos, nunca en el qué dirán.

10.  ¿A qué recursos sanitarios crees que se debe acudir en caso de necesitar ayuda con tu familiar?
Pues a su CSM de referencia. Aunque también he de decir que muchas de las veces que hemos necesitado ayuda hemos acudido a un psiquiatra privado…

11. ¿Qué piensas del rol enfermero en el ámbito de la psiquiatría? (qué papel crees que tiene el enfermero/a en la recuperación de una persona que padece una patología mental).
Creo que tiene un papel realmente importante, ya que una vez ingresado allí, es el que pasa más tiempo con los enfermos. Digamos que son como los “primeros en la batalla”. Los primeros en ver si tu hijo tiene un mal día o si está mejor, el primero en escucharlo y comprenderlo, ponerse en su situación y marcar los límites que sean necesarios.
He de decir que como experiencia personal, mi hijo siempre refiere un gran apoyo por parte de ellos, y también por parte del resto de personal. Aunque en algunos momentos ellos piensen que son los “malos de la película”, una vez vuelta a la normalidad, se dan cuenta de que lo qué hacen no es más que por su bienestar.

¡¡Muchas gracias por tu colaboración!!

2 comentarios:

  1. Hola!
    Primero desearos suerte con esta iniciativa, espero que os vaya genial.
    Y segundo, me gustaría agradecer la aportación que ha hecho esta madre. Considero que no debe ser fácil abrirse y reconocer el problema que padece su hijo. Mucho ánimo y sobretodo... aquel que se aleja de alguien porque tenga un problema, creo q es él el que tiene el problema, ya sea un simple desconocimiento! La gente debería informarse antes para poder opinar.

    Un saludo!

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  2. ¡Buenas tardes!
    Creo que debe ser duro con encontrarse con una situación así, pero admiro a esta madre, ya no solo por el hecho de poder tirar hacia delante y ayudar en todo a su hijo, sino también por no avergonzarse y hablar de ello sin problemas.

    Sería bueno que no solo los familiares los apoyarán, sino toda la sociedad.

    Un abrazo,
    Mireia C.

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