Haciendo referencia a la entrada anterior de la campaña "Obertament", queremos compartir con todos vosotros, una entrevista realizada a uno de sus activistas. Ella nos cuenta su experiencia y cómo ha sido el antes y el después de "dar la cara".
Antes de mostraros la entrevista, queremos aprovechar para agradecer su colaboración y la de todo el equipo de "Obertament".
Finalmente, queremos animar a todo aquel que se sienta identificado con este caso a compartir su experiencia, ya sea o no de forma anónima.
ENTREVISTA
• Háblanos de tu problema de salud mental.
Estoy diagnosticada con un trastorno bipolar. He tenido muchos episodios de depresión desde que tenía 22 años, y he tenido dos brotes psicóticos de manía y otros episodios no tan fuertes de manía.
• ¿Cuántos años hace que sufres esta enfermedad?
Fui diagnosticada cuando tenía 27 años, ahora tengo 44, o sea que hace 17 años. Aunque anteriormente al diagnóstico de trastorno bipolar había tenido depresiones desde los 22 años.
• ¿Cómo te diste cuenta de que algo en ti había cambiado?
Sinceramente no creo que haya habido un cambio en mi relevante antes o después del diagnóstico, cambios en mi hay todos los días como creo en el resto de las personas. Realmente el cambio más importante fue la forma de relacionarme con las personas, mi entorno, trabajos, amigos, familia, etc. Cambio respecto a cómo me ven o me pueden ver los demás, e incluso seguramente como me veo yo después de tener ese diagnóstico. Porque en esencia yo siento que siempre he sido la misma.
• ¿Has estado alguna vez ingresada en un centro psiquiátrico? Si la respuesta es afirmativa, ¿cómo lo viviste?
Sí, tuve 3 ingresos en un año. Los viví muy desconcertada pues como estaba bastante mal, no era muy consciente de donde estaba. Intuía que estaba en un psiquiátrico, pero la primera vez era como una especie de sueño o pesadilla que no entendía, además me tenían encerrada en una habitación pequeña cerrada con llave, yo sola y una cama. Salía para comer y algún rato más, no recuerdo muy bien. Recuerdo que estaba muy asustada y no entendía nada de nada. En los otros ingresos ya fui más consciente de donde estaba, pero siempre me sentía desconcertada. Ha pasado bastante tiempo por suerte y tengo muchas lagunas en la memoria, no lo recuerdo como algo positivo.
• Si la anterior respuesta ha sido afirmativa, ¿qué papel tenía el/la enfermero/a del centro en el que estuviste? ¿Qué relación tenías con él/ella?
Recuerdo sobre todo mi primer ingreso e igual no puedo ser muy objetiva. Para mi fueron muy hostiles conmigo, muy poco amables, me daban ordenes, yo obedecía, me encerraban en la habitación, yo lloraba y gritaba, pero no me explicaban nada. Es posible que yo estuviera muy mal, pero tengo muy mal recuerdo de ellos, más bien no recuerdo relación con ellos, y si hubo fue una relación de superior a inferior.
· ¿Antes de “dar la cara”, intentabas ocultar tu enfermedad mental? Si es así, ¿cómo lo hacías?
Sí, siempre he escondido mi diagnóstico, menos a mi familia y a tres amigas que en esos momentos estaban más cerca de mí. Desde que comenzó todo, nunca se lo había dicho a nadie más. Han tenido que pasar unos quince años para poder empezar a contarlo. Justo después de mi primer ingreso psiquiátrico, al volver a mi puesto de trabajo fui despedida y así me di cuenta de que algo había cambiado, pero no en mí sino en cómo la gente me veía. Tuve claro que era algo que no se podía ir contando naturalmente, ya que las personas prejuzgan, aún incluso conociéndote de antes. A la hora de volver a buscar trabajo, evidentemente lo oculté. Si tenía que ir al psiquiatra iba después de la hora de trabajo y por mutua, así no tenía que dar explicaciones. Ha habido momentos en los que he tenido que ir bastante medicada al trabajo y el rendimiento ha sido más bajo, no me podía concentrar bien, pero los pasé y los de mi alrededor no se dieron cuenta o al menos eso creí yo. Ha sido en los últimos 2 años que he comenzado a contarlo. Algunos de ellos se enteraron hace poco al salir en un reportaje sobre Obertament en un periódico de tirada nacional.
• ¿Qué te llevó a dar el paso para participar en esta campaña de Obertament?
Hace dos años y medio que empecé a colaborar con una asociación de usuarios en Salud Mental (ADEMM) y allí conocí el proyecto Obertament que se estaba gestando y me pareció interesantísimo. Hace años que me encuentro bastante estable y siempre había pensado que el llevar esa doble vida no me favorecía en absoluto. Ocultaba una parte de mi realidad, tan real como la otra, y era necesario para mí poder empezar a mostrarme tal cual era ante los demás, para mi propio beneficio y aceptación de mi misma.
• ¿Qué diferencias sientes entre el antes y el después de “dar la cara”?
Pues diferencias en mi forma de vida ninguna, hago lo mismo que antes. Pero si hay diferencias en mí misma: me siento más libre, es como si me hubiera quitado una gran carga de encima y me siento más segura en lo que respecta al trastorno. Me encanta poder mostrarme tal cual soy, transparente y sin miedo. Tampoco quiere decir que vaya con un letrero en la frente con mi diagnóstico, pero si surge el tema en una conversación, pues ¿por qué no poder hablar con naturalidad de mi historia?
• ¿Cómo te han apoyado tus familiares y el entorno más cercano?
Simplemente me han apoyado. Todo lo que me haga sentir mejor, repercute luego en mi familia y entorno, por tanto al ver que todo está siendo positivo, ya está bien.
• ¿Cómo te ha juzgado/estigmatizado la sociedad a causa de tu enfermedad mental?
Realmente el momento más estigmatizante fue cuando me despidieron del trabajo como ya he contado. Luego, como me he cuidado mucho de no contarlo a nadie, no puedo decir que la sociedad me haya estigmatizado. Yo he sido la única que me he autoestigmatizado, no he dado ocasión a que los demás lo hicieran, ya lo he hecho yo sola, hasta hace bien poco.
• ¿Por qué aconsejarías a otras personas con enfermedad mental a “dar la cara”?
Yo puedo contar a otras personas que mi experiencia ha sido muy positiva, pero cada persona es un mundo y vive su proceso de una manera diferente. Si se sienten fuerte para hacerlo yo les aconsejaría que dieran la cara, pero si le vienen muchas dudas, quizás lo deban posponer para más adelante. Hay que respetar el momento en el que se encuentre cada uno. La decisión ha de ser propia y personal.
• Por último, valora en pocas palabras tu experiencia en la campaña de “Obertament”.
Como ya he dicho antes, para mí ha sido una experiencia muy positiva, ya que me ha ayudado a conocerme más si cabe, a superar límites que me tenía impuestos, y a sentirme auténtica y transparente.
¡MUCHAS GRACIAS!
Hola!
ResponderEliminarEsta bien que la gente para pueda hablar de su problema sin avergonzarse y sin ser juzgados!
Ojala se animaran muchas personas a dar la cara, ya que eso nos enriquece a todos. A ellos porque se "quitan un peso de encima" pudiendo compartirlo, y a nosotros porque nos hace entender y ver las cosas desde otra perspectiva.
Gracias por dar el paso y contarnos tu historia. Y, suerte con el el trabajo!
Un saludo